Aplicaciones crean nuevos empleos, pero sin seguridad social.

La pandemia aceleró el crecimiento de nuevas áreas de trabajo vinculadas a las aplicaciones y servicios digitales, los cuales generarán un nuevo esquema de contratación que, en su mayoría, no proporciona seguridad social.

Los repartidores de aplicaciones enfocadas al servicio de comida o de venta de artículos, o los conductores de transporte privado son de los ejemplos más claros, explicó Miguel Calderón Chelius, director del Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla, quien señaló que se trata de empleos que están en medio de la formalidad y la informalidad.

A pesar de ello, es el único sector que fue capaz de absorber a quienes se quedaron sin empleo. Calderón Chelius expuso que en crisis económicas pasadas, la informalidad era la salida para quienes se quedaban sin fuente de trabajo, pero en la actual emergencia sanitaria, este sector también se vio afectado, por lo que no hubo muchas alternativas para quienes se quedaron sin ningún tipo de ingresos.

Ésta era una tendencia de este tipo de contratación ya existente, lo que ha pasado con la pandemia es que ha intensificado el crecimiento de estas actividades. Áreas como el turismo están siendo muy afectadas por la economía, pero hay áreas que están creciendo que tiene que ver con el mundo digital o telecomunicaciones porque la comunicación remota se vuelve muy importante, así como muchas empresas que ofrecen servicios por internet, indicó.

El modelo de contratación de los servicios por aplicación contempla a los trabajadores como asociados, es decir, no son contratados directamente por la empresa como empleados. Ello genera retos al no garantizar una cobertura de salud y otros derechos.

Como una posible solución, el académico propuso cobrar al sector informal y a los trabajadores de este tipo de servicios un impuesto que estaría destinado a garantizar la seguridad social y pensiones en su retiro. No obstante, reconoció que una regulación es complicada.

Distintos organismos laborales de Estados Unidos alertaron desde el año pasado que el comercio electrónico genera una tendencia que lleva a las plazas comerciales a la quiebra y lo cual repercutirá en pérdida de empleos. Calderón Chelius sostuvo que si bien esta tendencia se acelerará en el país vecino con la pandemia, en México, por el tipo de economía, ello tardará por lo menos una década más.

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